Implantación RGPD
La implantación RGPD tiene como objetivo asegurar el cumplimiento de la normativa de protección de datos, garantizando que tu empresa gestiona, almacena y elimina la información personal de forma lícita y segura.
El Reglamento General de Protección de Datos es de aplicación obligatoria en la UE desde el 25 de mayo de 2018 y establece cómo deben procesarse, almacenarse y suprimirse los datos personales cuando ya no sean necesarios.
Puedes consultar las directrices y novedades oficiales sobre protección de datos en el sitio web de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) .
Implantación RGPD en la empresa
Nuestra forma de trabajar incluye pasos claros para que el cumplimiento RGPD sea real y sostenible:
- Diagnóstico inicial del nivel de cumplimiento en protección de datos.
- Evaluación de riesgos relacionada con tratamientos y procesos.
- Diseño de protocolos y procedimientos para el cumplimiento.
- Registro de actividades de tratamiento y redacción de procedimientos.
- Contratos y cláusulas en materia de protección de datos.
- Textos legales: adaptación, revisión y actualización.
- Revisión de Web y Apps (avisos, políticas, formularios, consentimientos).
- Seguimiento de directrices de la AEPD y actualizaciones normativas.
En Dolbuck realizamos la implantación RGPD de forma integral. Si deseas más información, llámanos, escríbenos a [email protected] o completa el formulario de esta página y nos pondremos contacto contigo.
Completa tu implantación RGPD con una Auditoría de Ciberseguridad para garantizar la seguridad integral de tus sistemas y la protección total de la información que manejas.
¿Por qué implantar RGPD en tu empresa?
Cumplir con el RGPD no solo es obligatorio, sino que aporta ventajas clave:
Protección de datos personales de clientes, empleados y proveedores.
Reducción de riesgos legales y sanciones por incumplimiento.
Fortalecimiento de la confianza de clientes y socios.
Integración de privacidad y ciberseguridad en los procesos de la empresa.
Te animamos a conoce el nivel de Protección de Datos de tu empresa con nuestro Test de evaluación.
Preguntas frecuentes sobre la implantación RGPD
No cumplir con el RGPD puede generar impactos legales, económicos y reputacionales graves para cualquier empresa. Entre las principales consecuencias se incluyen:
Sanciones económicas elevadas: las multas pueden alcanzar hasta el 4% de la facturación anual global o 20 millones de euros, según la infracción.
Responsabilidad legal: la empresa puede ser demandada por afectados por el uso indebido de sus datos personales.
Pérdida de confianza de clientes y socios: los clientes exigen garantías de privacidad; el incumplimiento daña la reputación.
Bloqueo de operaciones o servicios: las autoridades pueden limitar el tratamiento de datos hasta corregir las irregularidades.
Exposición a incidentes de seguridad: la falta de políticas y controles aumenta el riesgo de fugas de información o ciberataques.
Impacto en certificaciones y contratos: muchas licitaciones o acuerdos requieren cumplimiento de RGPD; no cumplir puede invalidar contratos.
Implementar el RGPD no es solo una obligación legal, sino una medida estratégica para proteger tu negocio y la información de tus clientes.
El RGPD es obligatorio para todas las organizaciones que manejen datos personales de ciudadanos de la Unión Europea, independientemente de su tamaño o sector.
Esto incluye:
Empresas privadas: autónomos, pymes y grandes corporaciones que recojan, almacenen o procesen datos de clientes o empleados.
Administraciones públicas: organismos, entidades locales o nacionales que gestionen información personal.
Organizaciones sin ánimo de lucro: fundaciones, asociaciones o cooperativas que manejen datos de socios, voluntarios o donantes.
Proveedores de servicios digitales: sitios web, aplicaciones, plataformas de ecommerce o servicios en la nube que recojan información personal.
En resumen, cualquier entidad que procese datos personales debe implantar y cumplir el RGPD para garantizar un tratamiento legal, seguro y transparente de la información.

